Puede que no tenga una vida de fiestas sin fin, de días ocupados socialmente, ni una larga lista de hombres detrás mía, pero tengo mi momento reflexivo, mi momento all bran. Puedo observar y tantear el terreno, hacer lo que quiera y cuando quiera. No tengo nada ni nadie que me obligue a nada y eso, ahora mismo, me enamora.
Feliz vida de soltera, D.
No hay comentarios:
Publicar un comentario