Aprender de los errores y cerrar cada capítulo.
¿Cómo afrontar los cambios? ¿Cómo decir adiós a algo que creías eterno?
Nada en esta vida lo es, ni siquiera nosotros, ni siquiera los recuerdos que se guardan. No podemos prometer y jurar, pero aún así lo seguimos haciendo e, incluso, lo exigimos.
Si fuéramos conscientes de la mortalidad viviríamos más el presente y disfrutaríamos de cada detalle.
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